
En una audiencia realizada este martes, el fiscal del caso Andrés Azar formuló cargos contra Camila Rocío Esperanza, agente de la Policía de Neuquén, por el siniestro vial ocurrido en la ciudad de Plottier que dejó a Catalina Galcerán, una niña de 9 años, con lesiones gravísimas y permanentes.
El hecho
De acuerdo a la acusación fiscal, el episodio ocurrió el 19 de noviembre de 2025, alrededor de las 19, en la intersección de Reconquista y Güemes. La imputada conducía una Volkswagen Amarok (móvil JP 15-21) perteneciente a la Comisaría 46 cuando perdió el control del vehículo e impactó contra dos bicicletas en las que circulaban menores. Mientras una de las niñas logró apartarse, Catalina fue embestida.
Las pericias accidentológicas presentadas por el Ministerio Público Fiscal señalaron exceso de velocidad —un mínimo estimado de 72,82 km/h en una zona con máximo de 30 km/h— y la no activación de sirenas ni balizas, pese a circular por un área residencial.
Consecuencias
Tras el impacto, Catalina fue derivada al Hospital Castro Rendón. Los informes médicos indicaron politraumatismos con compromiso neurológico, respiratorio y ortopédico, y se detalló que la víctima presentará secuelas permanentes, por lo que requerirá atención médica constante.
Calificación legal
El fiscal Azar —acompañado por el asistente letrado Maximiliano Jávega y la funcionaria Cynthia Tobares— calificó la conducta como lesiones gravísimas culposas agravadas por conducción imprudente y exceso de velocidad. La querella que representa a la familia adhirió al planteo fiscal.
Tras escuchar a las partes, el juez de garantías Juan Manuel Kees dio por formulados los cargos y fijó un plazo de cuatro meses para la investigación preparatoria.
